Doctora Verónica Delgado: a un año de terminar doctorado con estudios en optogenética y levaduras

by Lorenzo Palma

Apasionada por la ciencia desde pequeña, la actual Doctora en Ciencias Biológicas con Mención en Genética Molecular y Microbiología de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Verónica Delgado, recuerda haber hecho experimentos en casa, en su oriunda Costa Rica, monitoreando las precipitaciones, también disfrutando aprender sobre la naturaleza y muy fanática de los programas de televisión con experimentos e información sobre la vida natural.

 Tiempo ha transcurrido desde que Verónica Delgado, actual investigadora postdoctoral del Instituto Milenio de Biología Integrativa, se acercaba indagando, experimentando con juegos, y anotando en su libreta de notas la dirección del viento y la cantidad de agua caída, en la lluviosa Costa Rica, en Santa Bárbara, Heredia.

En enero 29 del 2020, exactamente hace un año atrás, la Investigadora iBio, rindió su examen de titulación del doctorado. Familiares de ella, incluido su padre, viajaron de Costa Rica, para no perder el momento culmine de un proceso largo de dedicación, especialización y estudio. “Fue lo mejor haber tenido el apoyo de todos, los que estaban presentes en la defensa, así como los que mandaban buenas energías desde Costa Rica”, recuerda.

Verónica Delgado, en su doctorado se centró en emplear técnicas de la biología sintética, optogenética, que es el uso de la luz para inducir respuestas en las células, y modelaje matemático, todo enfocado en entender mucho más la dinámica y arquitectura de los relojes circadianos, que son procesos naturales que responden principalmente a la luz y la oscuridad producida por la rotación de la tierra, que tienen influencia en la mayoría de los seres vivos, incluidas entre ellos las plantas y microorganismos.

Lo que me atrae de la investigación es la ciencia aplicada. Actualmente trabajo en el laboratorio del Dr. Luis Larrondo, quien además fue mi profesor patrocinante en el doctorado. Siempre me ha gustado mucho el tema de crear algún producto científico con impacto en la sociedad.  Fue así como en el laboratorio se comenzó a trabajar también con levaduras, las cuales no poseen un reloj circadiano, en ese sentido hay mucho por investigar”, explicó la investigadora.

Su principal resultado de investigación lo explica diciendo que lograron entender y recapitular circuito tipo «feedback negativo» presente en los relojes moleculares de mamíferos y hongos, en un sistema completamente sintético, empleando proteínas que no eran del reloj, y utilizando la luz para inducir la respuesta de nuestro sistema sintético.  Lo que en concreto permite entender aún más cuál es el funcionamiento base de los relojes moleculares y cómo por medio de este circuito sintético podemos hacer preguntas de la biología base del sistema en estudio de manera artificial y empleando la luz como un control remoto, explica Verónica.

Cuando a la Dra. Verónica se le consulta por su motivación en el área de la investigación, es clara en responder, para ella es la posibilidad de diseñar sistemas o circuitos genéticos nuevos, que no existen en la naturaleza, y que a la vez sean novedosos. “Espero que en futuro sean la base nuevos descubrimientos científicos o diseños de sistemas biológicos más complejos”.

Entre las científicas referentes para la investigadora iBio, se encuentra Rosalind Franklin, quien condujo a una transformación de la medicina modera. Además de ser la mujer científica en tiempos donde la ciencia y las mujeres ni existían en la estructura social mundial, argumenta la Dra. Delgado, “si ahora sigue siendo difícil para una mujer, imagínese en su tiempo.  En la actualidad, me gustan mucho como trabajan y la calidad de publicaciones de mi área que sacan son Dr. Jay D Keasling (UC Berkeley), Dr. Christopher Voigt (MIT) y admiración total a Jennifer Doudna (UC Berkeley) y Christina Smolke (Stanford)”.

En un año con pandemia, donde el apoyo de todos es clave, la doctora en Doctora en Ciencias Biológicas, no deja de agradecer a las personas que han estado a su lado. “En primer lugar a mi esposo, quien fue el responsable de que viniera a Chile a hacer el doctorado. Siempre ha estado apoyándome y dando ideas con respecto a lo que fue mi investigación, ya que él igual es doctor, pero en biotecnología”. También, a mis compañeros y amigos del laboratorio, Consuelo Olivares, Alejandra Goity, Montserrat Hevia, Alejandro Montenegro y Felipe Muñoz, por realmente hicimos una linda amistad científica en el que siempre estuvieron pendientes de mí, enseñándome todo lo que ellos sabían y me dieron también ideas de por dónde podía ir la cosa con mi tesis, me enseñaron a diseñar y hacer experimentos que yo no sabía. Me enseñaron mucho”, recordó.

Finalmente, este 2021 la investigadora se encuentra preparando publicaciones donde profundizará lo desarrollado en su tesis de doctorado y pese a todo lo complicado del COVID-19, se encuentra entusiasta, pese a expresar que ha sido desafiante, pero ha permitido que se adapte y lograr entender que hay que priorizar, tanto en la vida profesional como personal.

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